martes, 11 de julio de 2006

La niña del sombrero lila

Un día, hace muchos años.....así como en los cuentos de hadas.... llegó a mi vida una pequeña niña con un hermoso sombrero lila.........
La curiosidad de sus ojos y de sus manos, pretendían atrapar un mundo silencioso, pero vital...como ella.
Tenía entre cuatro y cinco años.... una sonrisa chispeante y ....un sombrero lila.

De aquel tiempo conservo muchos recuerdos: risas... llantos...Eran tiempos de aprendizaje y el proceso era doloroso. Había que aprender muchas cosas... había que aprender que enseñarle a un niño sordo era algo difícil, lento y compartido...porque las risas eran de ella y el llanto ... mío. Sí, definitivamente, eran tiempos de aprendizaje: yo enseñaba, ella aprendía y yo aprendía mientras le enseñaba.Poco a poco los objetivos se alcanzaban, cada paso era celebrado y premiado y así , poco a poco , lentamente...muy lentamente, avanzábamos.

Todo proceso provoca cambios...cuánto cambiamos en esos largos años de trabajo...la oruga salió de su capullo con mucho esfuerzo, con muchas lágrimas, pero ya es una hermosa mariposa y puede volar. El 26 de julio la operarán,
le harán un implante coclear...esa es ella, la que jamás se rinde, la que siempre buscará algo nuevo,la que jamás se quedará quieta. Sus ansias por conocer, por saber, por experimentar no se detendrán jamás.Alcanzará su estrella, vencerá a los molinos de viento, luchará por su ideal y saldrá victoriosa.

Ésta es Natalia, mi "cuasi" hija, la del coqueto sombrero lila, la que me enseñó más que los libros sobre hipoacusia, la que me conquistó y se instaló en mi corazón para siempre.
laprofe



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Si pudiera definir el encantamiento, diría que es un estado de ensoñamiento, en el que puedes observar o escuchar largo rato, pero, no sintiendo el paso del tiempo. Eso me pasó cuando te conocí Natalia (el martes).Al escuchar tu voz, tu forma de hablar, tu seguridad y la fuerza que pones en las cosas, me "encanté". Tal vez esa misma vitalidad me hizo recordar, que hay muchas personas oyentes y no oyentes, lindas,y no tan lindas, jóvenes, adultas y más adultas que viven desencantadas por lo que tienen y lo que no tienen, que no han logrado encontrar un sentido vital que los estremezca y los mueva. Eso percibí en tí, mucha fuerza y garra.
Paulina.
PD.Por si a alguien le gusta el tema..., hay un libro increíble, "El hombre en busca de sentido", de Víctor Frankl.

Anónimo dijo...

Nati,
Como estas? queria saber si nos puedes contar como te ha ido con el implante de coclea.
Un beso
Bernie Ramos